Cómo presentar embutidos y quesos
Para quienes se preguntan cómo presentar embutidos y quesos, es muy simple. Se trata de manejar cada producto de la forma correcta, respetando sus particularidades. Conviene incluir 6 tipos de cada producto y cuidar los elementos a continuación.
Temperatura ideal
Retirar los embutidos y los quesos antes de servirlos, de esta forma se garantiza que tengan la temperatura más agradable para su consumo, entre 22 y 25°. Este tiempo no debe superar las 3 horas, ya que pueden hacer que los productos se tornen secos y que sus aromas se mezclen.
Un buen plato
Es importante poner embutidos y quesos en platos vistosos, van perfecto las tablas de madera, ya que sobre ellas las rebanadas o rodajas no se deslizan. También son estupendas las tablas de pizarra y fuentes con algún diseño especial, mientras que los quesos pueden ir en platos de cerámica (como éstos).

Cortar para presentar
Presentar embutidos y quesos cortados es lo mejor, desde todos los puntos de vista. Por un lado, se ve más estético y por otro, es la opción más cómoda para los comensales. También tener en cuenta, que al cortar las rodajas no deben ser muy gruesas y utilizar cuchillos diferentes para ambos productos, incluso se deben limpiar o cambiar para el corte entre cada tipo de embutido y queso, así se evita la mezcla de sabores.
Ubicar por separado. ¿Cómo presentar embutidos y quesos?
Aunque los embutidos y quesos van en la misma mesa, deben estar separados. Cada uno debe tener su propia tabla o plato. Incluso, se deben separar según sus tipos, por ejemplo, los embutidos rojos deben estar aislados para que no manchen los demás. Los quesos se pueden ubicar según su tipo o dureza.
Que no falte el acompañamiento
Para resaltar los sabores de los embutidos y quesos, incorporar pan de distintos tipos, mejor si es artesanal, galletas, aceitunas, frutas frescas y frutos secos como almendras, pistachos, avellanas y nueces.

