Por qué los embutidos son malos
Si se trata de embutidos, lo primero que se puede pensar es en su sabor inigualable y en la gran cantidad de preparaciones que se pueden incluir, encabezando siempre momentos especiales. Ahora bien, desde hace algunos años los embutidos se han asociado con ciertos rasgos poco favorables, pero, por qué los embutidos son malos.
Todo gira alrededor del cáncer, los embutidos están asociados a una posible causa o factor de riesgo de esta enfermedad. En cuanto a este tema, el año 2015 fue un momento determinante, es la fecha en la que la Organización Mundial de la Salud (OMS), comunicó que consumir embutidos aumenta el desarrollo del cáncer de colon y rectal, el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata.
No obstante, esto no quiere decir que los embutidos son alimentos peligrosos o que se deben eliminar de la dieta diaria. Es preciso resaltar, la razón de este aspecto poco favorable, se debe solo a uno de sus componentes.
Todo está en los aditivos
Durante el proceso de elaboración de los embutidos, se añaden sales de cura o aditivos, siendo estos principalmente nitratos y nitritos. La función de estos es agregar color a la carne, ya que esta pierde su color cuando no cuenta con oxígeno.
En suma, las sales de cura se agregan para que los embutidos se conserven durante más tiempo y su fecha de caducidad tarde más en llegar. Esto gracias a que estas sales son antimicrobianas, evitan el desarrollo de hongos y bacterias. En este sentido, es importante elegir los embutidos de mayor calidad que tengan la menor cantidad de aditivos o sales de cura, es preciso revisar sus etiquetas. Igualmente, el consumo de los embutidos debe ser moderado, es importante no exceder la dosis diaria. Manteniendo una dieta equilibrada es posible continuar disfrutando de su sabor sin dañar la salud.

