Cómo hacer una tabla de quesos
La tabla de quesos es uno de los aperitivos o entrantes más populares en cenas y eventos. Sin embargo, para que tenga el éxito esperado se debe considerar otros factores además de la calidad y cantidad de los quesos que se desea servir, como lo son la combinación de los quesos, el tipo de corte, la temperatura, los acompañantes y la tabla que se emplea para servir.
En cuanto a la tabla, se recomienda que sea de madera tratada o de pizarra, resistente a los cortes y que no absorba el olor de los quesos fuertes. Los quesos se sirven a temperatura ambiente, por lo que si se encuentran en el frigorífico deben dejarse atemperar por cerca de 20 minutos antes de servir.
Lo ideal es combinar entre 6 y 8 tipos de queso, que presenten características diferentes en cuanto a tipos, tiempo de maduración, tipo de leche empleada en la elaboración, suavidad y textura y región o país de procedencia. Esto permite crear una selección interesante que agradará a todos los paladares.
Para servir se recomienda colocar una pequeña cantidad de cada queso ya cortada, a médida que se haga necesario se van cortando nuevas porciones, esto evita que sobren trozos.
Cómo cortar quesos según su forma:
- Quesos cilíndricos con diámetro mayor a la altura: se cortan en cuñas de tamaño regular y cada cuña se corta en láminas triangulares de poco grosor. Un ejemplo de estos quesos es el manchego.
- Quesos cilíndricos con longitud mayoral diámetro: se cortan en rodajas, entre estos quesos encontramos el Provolone y los rulos de cabra.
- Quesos cónicos: se porcionan en rodajas iniciando por la base, cada rodaja se separa en porciones triangulares. Entre estos quesos encontramos el San Simón y el de Tetilla. Los quesos de corteza enmohecida se cortan de forma similar.
- Quesos rectangulares: de pasta blanda se cortan en bastones,ejemplo el Brique, los curados en lonchas finas, especialmente los tipo Cheddar.
- Quesos muy duros: se cortan en lascas o trozos irregulares de tamaño pequeño, entre estos quesos encontramos el Parmesano y el queso de Mahón curado.

Entre los acompañantes más utilizados encontramos el pan, las mermeladas, las frutas dulces deshidratadas, uvas, higos frescos, manzanas, arándanos frescos, nueces, pistachos y aceite de oliva virgen extra.

